
La pieza busca representar el compromiso institucional con la tolerancia cero frente al acoso y abuso sexual. Promueve prácticas de respeto, confidencialidad y el uso de canales de reporte seguros como chatbots y correos electrónicos para proteger a participantes.

El video se concibe como una herramienta estratégica que organiza protocolos de seguridad y mitigación de riesgos en contextos de desarrollo y emergencia. Mantiene una identidad visual coherente que refleja valores de protección, responsabilidad y bienestar colectivo.
